Aunque la siesta forma parte de la cultura mediterránea como método de descanso y sus efectos reparadores son por todos conocidos, hasta la fecha no se había relacionado con beneficios específicos para la salud cardiovascular, como sí se ha hecho con la dieta mediterránea, gran protectora de nuestro corazón.

Sin embargo, ahora, el equipo del Departamento de Medicina Preventiva de la Universidad de Navarra ha presentado los resultados de un estudio que relaciona el efecto positivo de una siesta corta, como medio para reducir la incidencia de la fibrilación auricular.

Hay que indicar que la fibrilación auricular, que es un ritmo cardíaco irregular, aumenta el riesgo de accidente cardiovascular, de insuficiencia cardíaca, y otras patologías relacionadas con el corazón. En esta entrevista, el doctor Jesús Díaz Gutiérrez, especialista del servicio de Cardiología del Hospital Juan Ramón Jiménez de Huelva, y miembro de la Sociedad Española de Cardiología, nos da todos los detalles.

Influye en otras patologías cardíacas

Tomemos los hechos como punto de partida. El estudio, que comenzó en 1999, dentro del proyecto SUN, Seguimiento Universidad de Navarra, y en el que participaron desinteresadamente más de 20.000 personas, ha mostrado que aquellas que tenían un buen descanso nocturno, y dormían una siesta corta, tenían menos riesgo de desarrollar esta enfermedad.

P. ¿Por qué está relacionado el sueño y la siesta con la aparición de la fibrilación auricular?

R. Los últimos mecanismos por los que se produce la fibrilación auricular no los conocemos, pero sí sabemos que es la arritmia más frecuente en la práctica clínica, cuya incidencia aumenta exponencialmente con la edad. Es cada vez más frecuente con el envejecimiento de la población, muy especialmente en personas mayores de 80 años.

También hay diversos factores del estilo de vida modificables que se relacionan con su aparición, como pueden ser: el consumo perjudicial de alcohol, la obesidad, la hipertensión, el sedentarismo, el tabaquismo, y la apnea obstructiva del sueño.

Entre ellos, se ha visto que las personas con un patrón de sueño saludable podrían tener menor riesgo de fibrilación auricular, ya que parece que los patrones de sueño también pueden influir algo en los mecanismos relacionados con la arritmia. Sin embargo, nosotros nos hemos propuesto estudiar la siesta porque esto no se había hecho hasta ahora y porque es un hábito muy extendido en nuestra cultura que puede tener diferentes efectos sobre la salud.

P. Entonces, ¿porque la siesta reduce la posibilidad de tener fibrilación auricular?

R. La mayoría de los estudios que hay sobre los mecanismos de la siesta están centrados sobre todo en sus efectos neuropsicológicos. Pero cada vez hay más evidencia de que puede afectar también a lo que es el sistema cardiovascular, aunque sus efectos pueden variar en función de la duración de la siesta, que puede durar desde unos pocos minutos a más de una hora.

Limitada a 30 minutos

Curiosamente, el doctor Díaz Gutiérrez explica que “otros estudios han visto que los efectos de un tiempo excesivo durmiendo a la siesta están relacionados con mayor riesgo tanto de enfermedad cardiovascular como de mortalidad. Y algunas explicaciones posibles podrían indicar que sea un marcador de otras enfermedades, que haya un mal descanso nocturno, o que influya en los ritmos circadianos llevando a desbalances en el sistema nervioso y en varias hormonas”.

En el estudio han participado 20.000 personas a lo largo de 13 años

Sin embargo, una siesta corta, de no más de 30 minutos al día se ha relacionado previamente con menor presencia de factores de riesgo cardiovascular . “Podría mejorar el sistema endocrino -continúa el doctor-, disminuir la presión arterial y reducir el estrés, con un impacto positivo en la salud cardiovascular y, en definitiva, con menor riesgo de fibrilación auricular”.

P. ¿Hay entonces un tiempo de siesta ideal?

R. Podríamos decir que la siesta cuanto más corta mejor. El consejo que se le podría dar a la población es que la siesta se puede tomar de manera ocasional y limitada a 30 minutos. Sin embargo, es importante enfatizar los beneficios de un buen descanso nocturno, y para aquellas personas que tienen problemas con el sueño se deberían recomendar estrategias alternativas para manejar el déficit de sueño en vez de confiar solamente en la siesta.

P. Además, del tiempo, ¿debo estar dormida profundamente? ¿Debe realizarse en oscuridad o en silencio?

R. Principalmente lo que hemos valorado ha sido el tiempo, es decir la duración de la siesta, y lo que hemos visto es esa reducción del riesgo de fibrilación auricular con siestas inferiores a 30 minutos. Esta corta duración puede disminuir los niveles de presión arterial y también pues beneficiarse de un entorno tranquilo en el que se reduzcan los niveles de estrés.

P. ¿Cómo se ha realizado el estudio?  

R. Hemos realizado un estudio de cohortes (el proyecto Seguimiento Universidad de Navarra), siguiendo a más de 20.000 personas que eran graduados universitarios españoles, personas que estaban sanas al inicio del estudio y sin fibrilación auricular.

Hemos valorado sus características sociodemográficas y clínicas, y distintos factores de su estilo de vida, entre los que se encuentran los hábitos de sueño y siesta, y los hemos seguido a lo largo de 13 años para ver qué pasaba con ellos, descubriendo que había algunas personas que desarrollaban fibrilación auricular y otras que no.

Aquellas que tenían un buen descanso nocturno, y dormían una siesta corta, tenían menos riesgo de desarrollar fibrilación auricular.

P. Apoyarse en el escritorio para reposar en el trabajo. ¿Eso también es bueno?

R. La mayoría de los estudios se han centrado en estos efectos neuropsicológicos, de intentar aumentar lo que es el rendimiento en el trabajo en base a esos pequeños descansos.

Pero es cierto que en la medida en la que consigamos crear un ambiente tranquilo, en el que reduzcamos el estrés, es posible que pudiéramos encontrar también esos beneficios a nivel cardiovascular.

El doctor Jesus Díaz Gutiérrez, uno de los responsables del estudio sobre los beneficios de la siesta en relación a la fibrilación auricular.

El doctor Domínguez explica que «este aspecto específicamente no ha sido estudiado todavía», pero bajar la tensión arterial durante unos minutos y hacer un parón en la jornada es claramente beneficioso.

P. ¿Si inculcamos a los niños la costumbre de la siesta reduciremos el riesgo en el futuro?

R. Por supuesto, el descanso es uno de esos aspectos de hábitos de vida que está muy relacionado no solo con la fibrilación auricular sino con el sistema cardiovascular en general y con las enfermedades del corazón.

Con un estilo de vida saludable

Adoptar hábitos saludables y evitar los factores de riesgo característicos de la enfermedad cardiovascular también es importante para evitar la fibrilación auricular. Además, el momento de adoptar este estilo de vida sano es en la infancia. Hay que comer de forma saludable, hacer ejercicio, dormir las horas que necesita el organismo a su edad, y evitar dulces y golosinas.

P. ¿Ha aumentado la incidencia en personas más jóvenes debido a hábitos no saludables?

R. Es especialmente frecuente en personas de edad avanzada ya que está muy relacionada con la longevidad. En España se ha calculado que en torno a un 4% de la población mayor de 40 años puede tener fibrilación auricular.

Pero también es cierto que hay personas muy jóvenes que han padecido algún episodio de fibrilación auricular, y aunque en algunos casos podría deberse a enfermedades cardíacas preexistentes, también pueden intervenir factores del estilo de vida que no son del todo saludables pero que pueden modificarse.

Adoptar hábitos sanos desde la infancia evita el desarrollo de problemas cardiovasculares en el futuro

Entre estos factores destacan especialmente la obesidad, el tabaquismo y el consumo perjudicial de alcohol, hábitos nada saludables que por desgracia son todavía muy frecuentes entre los jóvenes.

P. ¿Cuáles serían las claves de un plan de prevención para esta enfermedad?

R. Actuar sobre todos aquellos factores que podemos modificar y que pueden depender de nuestros hábitos. Principalmente sería: no fumar y evitar el consumo perjudicial de alcohol, mantener un peso saludable evitando la obesidad y seguir un patrón de dieta mediterránea, evitar el sedentarismo y realizar ejercicio físico moderado, controlar la hipertensión arterial y tratar la apnea obstructiva del sueño.

Todos estos factores sabemos que están íntimamente relacionados con el desarrollo de la enfermedad cardiovascular, con la cardiopatía isquémica y también muy especialmente con los trastornos del ritmo, con la fibrilación auricular.

Ahora además sabemos que también debemos tener en cuenta el sueño para prevenir la fibrilación auricular, por eso se debe procurar un buen descanso nocturno y una siesta corta inferior a 30 minutos.

P. ¿Influye la aterosclerosis o el colesterol en la fibrilación auricular?

R. Comparten algunas causas y factores de riesgo, pero en concreto la dislipemia y las alteraciones en el colesterol no tienen tanto que ver con el riesgo de fibrilación auricular. Pero sí que es cierto que la obesidad en general, y en particular la acumulación de un exceso de tejido adiposo, sí que está íntimamente relacionado con la fibrilación auricular.

P. ¿Qué aplicación puede tener este hallazgo con respecto a la siesta?

R. Lo primero que tendríamos que hacer es confirmar los análisis que hemos hecho en distintas poblaciones para poder replicar y extrapolar los resultados en diferentes escenarios.

Y por supuesto darle difusión entre la población general, con ayuda del ministerio de Sanidad si así lo consideran, a la importancia que se merece el descanso dentro de los hábitos saludables, como en efecto ha hecho recientemente la Sociedad Americana del Corazón. El echarse la siesta y mantener un bien descanso nocturno es fundamental para mantener una buena salud cardiovascular.