“Debemos trabajar más con el paciente para que se responsabilice de su autocuidado. El 50% de los pacientes que han sufrido un evento cardiovascular no se hace una analítica en los seis meses posteriores y esto no puede ser. El paciente debe empoderarse en el control de su enfermedad y responsabilizarse de controlar el colesterol LDL y la tensión”, explicó el doctor Domingo Pascual, catedrático de cardiología y jefe del Servicio de Cardiología en el hospital Virgen de la Arrixaca, en el encuentro XLSemanal Ponle Corazón celebrado en Murcia.

Con el título ‘Retos en prevención secundaria cardiovascular’, el encuentro reunió a personas clave en el abordaje de la enfermedad cardiovascular en la Región de Murcia, donde el año pasado fallecieron 3.607 personas por esta causa, siendo además la primera causa de muerte en las mujeres.

En un clima de diálogo y colaboración se compartieron ideas y reflexiones para encontrar juntos un nuevo abordaje a la enfermedad cardiovascular, lograr reducir la incidencia y ofrecer una mejor respuesta a los pacientes y las familias que conviven con la enfermedad.

Una enfermedad con factores de riesgo modificables

En la inauguración, Natividad Calvente, directora de relaciones institucionales de Novartis, compañía del cuidado de la salud, y colaboradora en la organización del encuentro, explicó que “aunque en España tenemos mejores cifras que en otras zonas de Europa, hay mucho por hacer, porque es la primera causa de muerte en España, en el Mundo y en Murcia, siendo una enfermedad con factores de riesgo modificables sobre los que podemos trabajar. En el grupo Novartis colaboramos desde hace mucho tiempo con pacientes que han sufrido un evento y podemos aportar mucho en la prevención secundaria. Este es uno de los ejes más importantes para nosotros. Partimos además de un momento positivo. En España se ha aprobado recientemente la Estrategia Nacional Cardiovascular, que puede ser modelo en Europa, y que se traduce en impulso político y fondos para implantar nuevas políticas sanitarias donde la colaboración público-privada es fundamental”.

Bajar la incidencia y evitar que se repitan los eventos

Después, intervino Isabel Ayala, Gerente del Servicio Murciano de Salud, que destacó cómo está cambiando la sociedad y el enfermo cardiovascular. “Estamos pasando de un modelo de atención en situaciones agudas -cuando sucede el evento- a otro en el que se atiende a enfermos crónicos. Ahora debemos poner foco en la prevención secundaria que persigue que no se repitan los eventos, buscando la rehabilitación del paciente y luchando contra los factores de riesgo. La prevención secundaria multifactorial aumenta las ratios de supervivencia”.

Isabel Ayala también destacó los avances que ha supuesto en la gestión sanitaria de la enfermedad cardiovascular el programa Carprimur, que fue también un tema principal en la mesa redonda que tuvo lugar a continuación. Con el nombre de ‘Salud Cardiovascular y Prevención Secundaria en Murcia, la moderó Víctor Rodríguez, jefe de edición de La Verdad de Murcia’, la mesa redonda contó con la presencia de miembros destacados del sistema sanitario.

En la mesa redonda de izquierda a derecha: María Jose Ibáñez, de Cardioalianza, Manuela Guillén, de Semergen Murcia, Domingo Pascual, jefe de cardiología del Hospital Virgen de Arrixaca, Ramón López Palop, presidente de la Sociedad Murciana de Cardiología, e Irene Marín, directora general de atención hospitalaria . Moderó Victor Rodríguez de La Verdad © Nacho Garcia

Participaron Irene Marín, directora general de Atención Hospitalaria; Ramón López Palop, presidente de la Sociedad Murciana de Cardiología; Domingo Pascual, catedrático de cardiología y jefe del Servicio de Cardiología en el hospital Virgen de la Arrixaca; Manuela Guillén, médico de Atención Primaria del centro de saludo de Sangonera La Verde y presidenta de Semergen Murcia, y María José Ibáñez, vicepresidenta de la asociación de pacientes Cardioalianza.

La enfermedad cardiovascular es una epidemia

La doctora Irene Marín, directora general de Atención Hospitalaria, inició la charla destacando que “la enfermedad cardiovascular es una epidemia, donde además no logramos reducir las cifras de eventos y fallecimientos, a pesar de haber implantado programas como Código Infarto, y de vivir además en una región donde es fácil seguir la dieta mediterránea y el clima permite hacer deporte todo el año”.

Ramón López Palop, presidente de la Sociedad Murciana de Cardiología, defendió la necesidad de tomar las malas cifras actuales “como un estímulo. Algo se está haciendo mal y hay que corregirlo. Debemos hacer más para educar al paciente para que controle el colesterol LDL, la tensión y abandone el tabaco, porque vemos que hay pacientes que siguen fumando tras un infarto, y luchar contra la obesidad. También es necesario que los sanitarios unifiquemos los criterios al afrontar estas situaciones. Es un problema de todo el sistema sanitario y de la comunidad”.

A la izquierda, María José Ibañez, vicepresidenta de Cardioalianza, que destacó el apoyo emocional a los pacientes. © Nacho Garcia

Muy cercana a los pacientes que han sufrido un evento cardiovascular, María José Ibáñez, vicepresidenta de Cardioalianza, explicó que en la asociación también atienden a personas con cardiopatías congénitas y “nos llegan muchos niños obesos. Nuestro objetivo también es informarles sobre las pautas de una alimentación correcta”.

Los efectos negativos del colesterol LDL y la tensión se acumulan

Para Domingo Pascual, catedrático de cardiología y jefe del Servicio de Cardiología en el hospital Virgen de la Arrixaca, la nutrición es un tema de educación. Pero también hay que educar en el control del colesterol LDL y de la presión arterial: «Porque hay que saber pronto si los niveles de colesterol LDL y de tensión son los adecuados. Hay que ser proactivo en este tema, porque los efectos de los factores de riesgo se acumulan. Hay que identificarlos pronto para no descubrirlos a una edad avanzada cuando ya han hecho mucho daño”.

Pero, “¿sabemos los niveles de colesterol adecuados o cuando debemos alertarnos?”, preguntó Víctor Rodríguez. La respuesta es que ni los pacientes ni los ciudadanos en general los conocemos. “Las guías exigen en prevención secundaria que los niveles de colesterol LDL estén por debajo de 55mg/dl, y cuanto más bajo mejor”, señaló la doctora Irene Marín.

Necesitamos educar mejor al paciente

La necesidad de mejorar la educación del paciente fue uno de los temas más importantes en el debate, para que sea consciente de la gravedad de la enfermedad y no abandone el tratamiento una vez que abandona el hospital. “La cardiopatía isquémica no da la cara, el paciente se olvida del colesterol LDL porque no duele, y abandona la medicación porque no quiere sentirse enfermo”.

Manuela Guillén, médico de Atención Primaria del centro de saludo de Sangonera La Verde y presidenta de Semergen Murcia, señaló que ahora se están introduciendo en atención primaria pruebas de imagen como la ecografía cardíaca para estudiar la presencia de aterosclerosis, pero también indicó que “a veces el paciente deja el tratamiento porque no ve el beneficio. Hay que buscar nuevas estrategias”.

Manuela Guillén, presidenta de Semergén, segunda por la izquierda, expuso que el paciente necesita más educación para que no deje los tratamientos. El dr. Domingo Pascual, a su lado, indicó que hay que mantener el colesterol LDL por debajo de 55mg/dl para evitar infartos.  © Nacho Garcia

La vicepresidenta de Cardioalianza puso en valor el trabajo de la asociación en el sentido de que “llegan donde no llega el sistema sanitario. Estamos para informarles y para ofrecerles el apoyo emocional que necesitan para empezar a seguir un estilo de vida saludable”.

Carprimur mejora la colaboración entre los médicos

En la asistencia a este paciente que ha sufrido un evento cardiovascular y que es un paciente crónico, los ponentes coincidieron en los beneficios del programa Carprimur.

Es un programa que ha facilitado el seguimiento del paciente y que “ha mejorado la comunicación entre todos los sanitarios, explica la doctora Manuela Guillén. Ahora hacemos una consulta a cardiología desde atención primaria y la respuesta es más rápida. Estamos en contacto. Los cardiólogos nos entienden mejor y responden antes a través del programa”.

Irene Marín señaló que Carprimur “también incluye programas de formación, para médicos y también para pacientes, de la asociación Amurecar, por ejemplo, aumentando los niveles de satisfacción”.

Equilibrio entre las consultas digitales y consultas presenciales

En la charla se abordó también los efectos de la pandemia en la incidencia de la enfermedad cardiovascular, que “fue dramático, porque los infartos desaparecieron, no porque no sucedieran, sino porque los pacientes no podían ir al hospital- explicó Ramón López Palop. Ahora estamos recuperando las cifras prepandemia. La pandemia no obstante trajo aspectos positivos como fue la teleasistencia que ahora seguimos utilizando”.

El doctor Ramón López Palop, presidente de la Sociedad Murciana de Cardiología, tercero por la derecha, se mostró partidario del uso de las tecnologías, pero defendió la importancia de las consultas presenciales y la relación medico-paciente.  © Nacho Garcia

Los ponentes destacaron las ventajas de la digitalización, indicando que podía ayudar a gestionar la cronicidad y ayudar a que el paciente se auto cuide. No obstante, defendieron la importancia de la consulta presencial, porque la relación con el médico es primordial. “Y el paciente también lo prefiere”, concluyó Manuela Guillén.

El programa Activa es un ejemplo de la colaboración público privada

El encuentro se cerró con un dialogo sobre la importancia de la prevención y la colaboración público-privada entre Casimiro Jiménez Guillén, subdirector general de Farmacia e Investigación de la Región de Murcia y Alicia Parro, colaboradora de XLSemanal.

Casimiro Jiménez Guillén, subdirector general de Farmacia e Investigación de la Región de Murcia, explicó la importancia del proyecto Pharaon y el. proyecto Activa, orientados a mejorar la asistencia a los pacientes y la adopción de habitos saludables como hacer ejercicio. © Nacho Garcia

Al preguntarle qué necesitaban los cardiólogos para realizar mejor su trabajo, Casimiro pidió tiempo: “los doctores necesitan tiempo para atender a los pacientes, para hacer seguimiento… Esto es clave”. También planteó los problemas de adherencia al tratamiento de los pacientes, donde la colaboración de los farmacéuticos es vital, porque ellos son los que detectan si retiran los medicamentos prescritos por los médicos.

Además, Casimiro Jiménez compartió dos proyectos muy interesantes en la asistencia a los pacientes. Por un lado, el proyecto Pharaon, que consiste en monitorizar a los pacientes en sus domicilios, controlando sus movimientos, su peso, sus niveles de tensión y actividad física.

“Es un proyecto europeo que se puso en marcha hace 10 o 12 años dirigido a pacientes sedentarios y donde han participado en Murcia 150 pacientes con resultado positivos”. Además, señaló los beneficios de la colaboración público-privada en el proyecto Activa, creado con la participación de Novartis, que está orientado a “luchar contra el sedentarismo y ayudar a los pacientes a mejorar sus hábitos en la prevención secundaria”.